Elegir con criterio: la selección basada en potencial y sentido

Por Sebastián Pestarino, Socio
27/8/2025
insights
Elegir bien a una persona no es solo cuestión de CV. Es saber si esa persona podrá desplegar lo mejor de sí en ese rol, en ese equipo, en esa cultura organizacional.

En este nuevo artículo de la serie Value Drivers, te contamos cómo transformar los procesos de selección y rotación interna en verdaderas decisiones estratégicas. Menos intuición, más información profunda. Porque seleccionar desde el potencial es construir a largo plazo.

"Selección con sentido: más allá del perfil técnico"

¿Es posible elegir a la persona adecuada más allá del currículum y la entrevista tradicional? Creemos que sí, y que es necesario. Porque elegir bien no es solo evaluar lo que alguien ya hizo, sino comprender lo que esa persona puede llegar a ser, hacer y disfrutar.

La selección con sentido implica incorporar nuevas variables: el sistema de valores, el estilo de pensamiento y las motivaciones profundas. No se trata solo de verificar experiencia, sino de identificar compatibilidad con el equipo, con el líder, con el propósito del rol. Lo técnico se puede enseñar; lo esencial, no.

Esta mirada cobra aún más relevancia cuando hablamos de procesos de rotación interna o de promoción. Allí, las decisiones tienen un doble impacto: el del nuevo rol y el de la cultura interna. Un mal encuadre no solo afecta resultados, sino también la moral del equipo y la trayectoria del colaborador.

Value Drivers permite construir "matrices de compatibilidad" entre perfiles y roles, ayudando a tomar decisiones más informadas. Estas matrices no reemplazan al juicio humano, lo enriquecen. Y sobre todo, agregan una capa de profundidad que reduce el margen de error y eleva la calidad del proceso.

Ejemplo real: En una rotación interna para un rol de liderazgo intermedio, tres candidatos cumplían los requisitos técnicos. Pero solo uno mostraba un fuerte valor por el poder entendido como influencia positiva, estilo de pensamiento estructurado y orientación a dirección general. El match fue claro, y el desempeño posterior confirmó la decisión.

Además, este enfoque permite construir una narrativa más potente de cara al onboarding. Cuando una persona sabe por qué fue elegida, en qué se basa esa confianza, y cómo se espera que aporte valor, la integración es más rápida, más fluida y más comprometida.

Cuando seleccionamos desde el potencial, reducimos el error, aceleramos el onboarding y construimos relaciones laborales más sostenibles. Porque elegir bien no es adivinar: es conocer profundamente. Y desde ahí, construir futuro.