Implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) en Argentina ante ARCA

Cuenta regresiva para el FAL: lo que la empresa debe hacer en septiembre

El reloj corre. El 1° de noviembre de 2026 entra en vigencia el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el nuevo esquema de financiamiento de indemnizaciones creado por la Ley de Modernización Laboral N° 27.802 y reglamentado por el Decreto 408/2026. Sería un error dejar este trámite para último momento: septiembre y octubre son, en la práctica, los meses en que cada empleador del sector privado debe resolver dos cuestiones centrales —elegir su vehículo de inversión e informar su ID FAL ante ARCA— para no arrancar el régimen con el pie izquierdo.

Tamara Romani, Líder técnico equipo de Payroll.
7/9/2026

De qué se trata el FAL, en una línea

 

El FAL no reemplaza ni modifica el sistema indemnizatorio de la Ley de Contrato de Trabajo: es un mecanismo de fondeo anticipado. Cada empleador deberá integrar contribuciones periódicas que se acumulan en una Cuenta Individual propia —un patrimonio separado, inembargable y de afectación específica— administrada por Fondos Comunes de Inversión o Fideicomisos Financieros autorizados y supervisados por la Comisión Nacional de Valores (CNV). Esa cuenta se identifica con un código único: el ID FAL.

Por qué septiembre es el mes clave

 

El decreto fijó reglas muy concretas sobre los tiempos y las consecuencias de no cumplirlos:

  • El empleador debe informar su ID FAL a ARCA antes de su primer aporte. Sin ese dato, el organismo no tiene dónde direccionar la contribución.
  • Si no hay ID FAL declarado, ARCA retiene el importe correspondiente en una cuenta transitoria, sin asignación a ningún vehículo
  • Pasado un mes desde el vencimiento de esa obligación sin que el empleador haya regularizado la situación, la CNV asigna de oficio una entidad y un vehículo de inversión colectiva.

Con el régimen arrancando el 1° de noviembre, eso deja a septiembre y a la primera quincena de octubre como la ventana real para actuar con criterio propio, en lugar de terminar en un fondo elegido por default.

 

Qué implica quedar "asignado de oficio"

 

No es solo una cuestión de trámite. La asignación de oficio significa perder la posibilidad de elegir la entidad, el perfil de inversión o las condiciones comerciales del vehículo que administrará los fondos de la empresa durante años. Además, mientras la situación no se regulariza, el dinero retenido por ARCA no genera rendimiento para el empleador ni está protegido bajo el esquema de cuenta individual previsto por la norma. Es decir: cobertura demorada y costo de oportunidad, sin necesidad.

Lo que hay que hacer, en concreto

 

  1. Seleccionar una Entidad Habilitada. Son las administradoras autorizadas por la CNV para operar Fondos Comunes de Inversión o Fideicomisos Financieros bajo el régimen FAL. La normativa complementaria de la CNV (Resolución General 1161) ya avanzó sobre los requisitos de estos vehículos, así que conviene empezar a comparar propuestas cuanto antes.
  2. Abrir la Cuenta Individual del Empleador en la entidad elegida y obtener el ID FAL correspondiente.
  3. Informar ese ID FAL a ARCA, de modo que quede vinculado a la Declaración Unificada de la Seguridad Social y las contribuciones se deriven automáticamente desde el primer vencimiento, sin pasar por la cuenta transitoria.
  4. Verificar la reasignación sin costos extra. Si la empresa ya tiene contribuciones retenidas por falta de ID informado en meses anteriores, debe confirmar con ARCA y la entidad elegida que esos importes se transfieran a la cuenta individual sin cargos adicionales una vez regularizada la situación.

 

Una ventana que se está cerrando

 

La reglamentación complementaria de la CNV, ARCA, la Secretaría de Trabajo y la Secretaría de Finanzas debía completarse dentro de los 45 días hábiles posteriores a la publicación del decreto, un plazo que venció hacia mediados de agosto. Con esas piezas normativas ya en marcha, el margen operativo antes del 1° de noviembre es ajustado. Las áreas de Payroll, Legales e Impuestos de cada compañía deberían tener este punto en agenda ya en septiembre, no en la última semana de octubre.

El FAL llegó para quedarse como parte del paisaje laboral argentino. La diferencia entre gestionarlo con anticipación o sufrirlo por asignación de oficio se define, literalmente, en las próximas semanas.