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El Liderazgo en Épocas de Crisis que se niega a sí mismo

“El que quiera ser Líder entre ustedes, deberá ser sirviente”

Robinson J. Aranguren Maestre
13-10-2020
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Liderazgos en Pandemia
Descubriendo liderazgos

Durante la llegada de la Pandemia, la mayoría de las empresas, organizaciones, entes gubernamentales centralizados y descentralizados, etc., han tenido que superar muchas pruebas, comenzando por lo que todos sabemos, la adecuada administración de los recursos financieros, paseándose por las demás áreas del contexto empresarial. Dentro de ese contexto existe un factor que ha sido determinante para la continuidad del negocio como lo es, el liderazgo. 

 

En una búsqueda por la Biblioteca más grande del mundo (Google), se define el liderazgo como: ¨la capacidad que tiene una persona de influir, motivar, organizar y llevar a cabo acciones para lograr sus fines y objetivos que involucren a personas y grupos en un marco de valores.¨

 

Aunque existen muchas más clasificaciones de liderazgo, de esa misma biblioteca tomamos solamente tres (3) tipos, que a continuación les describo: 

 

a) Liderazgo Paternalista: es un tipo de liderazgo basado en la influencia que tienen figuras referentes sobre otros, por ejemplo, un mentor. Podría tratarse del caso de un futbolista ya retirado de la práctica, quien es designado como capitán de un equipo. Este podría ejercer un liderazgo paternalista sobre otros jugadores más jóvenes.

b) Liderazgo Carismático: Este tipo de liderazgo es favorecido por habilidades personales naturales en las que abunda la empatía, comprensión y buen trato hacia los demás. Cualidades que, si son sustentadas en una posición de toma de decisiones, cobran mayor relevancia, ya que con ello consigue el respeto del grupo de personas bajo su cargo.

c) Liderazgo Empresarial: Líderes que conducen procesos de negocios logrando resultados y relaciones excepcionales, a través de un conjunto de habilidades personales, sociales y técnicas. Este tipo de liderazgo delega responsabilidades en las personas más adecuadas para cumplir funciones clave, por lo que además de ejercer el liderazgo, lo delega en cuotas que harán a la organización más exitosa, siempre y cuando se resguarde el bienestar emocional y la seguridad social de los trabajadores de la compañía.

Creo que todos los que estamos relacionados con el Mundo Empresarial, tenemos una mezcla del legado de liderazgo que hemos vivido durante muchos años y contamos hoy en día con nuestro propio estilo. 

 

Sin embargo, a lo largo de toda la historia de los liderazgos, no ha habido uno mejor (según mi opinión) que el Liderazgo que se niega a sí mismo. Este es el liderazgo que teniendo todas las virtudes, autoridad y poder, se niega a sí mismo a tener privilegios y se pone a servicios de otros. 

 

Este ejemplo lo podemos ver en las Sagradas Escrituras, cuando el mismo Jesucristo, Hijo de Dios, le lava los pies a todos sus discípulos en aquella noche cuando fue entregado horas después a los Romanos y quien días antes pronunció las siguientes contundentes palabras: “El que quiera ser Líder entre ustedes, deberá ser sirviente”. Esta declaración transciende en el tiempo, pero lamentablemente ha ido perdiendo esencia en todos los campos, especialmente en aquellos de mayor influencia pública.

 

Es por ello, que la Pandemia ha permitido mostrar lo bueno y lo malo de los líderes, lo que transforma para bien o corrompe en todas sus escalas. Pareciera también que es una gran oportunidad de examinarnos y revaluar qué tipo de Liderazgo nos caracteriza, para que podamos ayudar a esta generación a alcanzar su mayor potencial, como respuesta a los tiempos venideros.

 

Estas respuestas nos permitirán redescubrir y redefinir nuestro campo de influencia y estabilizar nuestra bitácora de acción, para que nuestra influencia pueda ser aprovechable, no solo en la organización, sino en cualquier espacio donde nos desempeñemos.