El Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT) es el organismo regional tipo GAFI (FSRB) que agrupa a 18 países de América Latina con el propósito de prevenir y combatir el lavado de activos (LA), el financiamiento del terrorismo (FT) y el financiamiento de la proliferación (FP).
Desde su creación en el año 2000, el GAFILAT ha evolucionado de un foro técnico de armonización normativa a un articulador regional de políticas públicas, asistencia técnica, evaluación mutua y fortalecimiento institucional.
Su función no es legislativa. Su función es más exigente: evaluar la efectividad real de los sistemas nacionales ALA/CFT/CFP conforme a los estándares del GAFI.
El Plan Estratégico 2026–2030 tiene como objetivo definir la hoja de ruta regional para los próximos cinco años, consolidando los avances del período 2020–2025 y preparando a los países para la Quinta Ronda de Evaluaciones Mutuas.
No es un documento declarativo; es un instrumento de planificación institucional basado en:
Su propósito central es claro: pasar del cumplimiento técnico al cumplimiento efectivo.
1. Cumplimiento del Plan 2020–2025
El resultado general del plan anterior fue sólido:
Es un resultado institucionalmente robusto.
2. Cumplimiento técnico regional (Cuarta Ronda)
Distribución promedio regional:
La región ya no está en etapa de incumplimiento crítico. Pero aún no alcanza excelencia técnica generalizada.
3. Efectividad (Resultados Inmediatos)
Aquí está el verdadero mensaje estratégico del documento:
La mayoría de los países tienen marcos normativos adecuados, pero la efectividad operativa todavía es predominantemente moderada.
En términos prácticos:
Pero el impacto en recuperación de activos, judicialización y disuasión aún puede mejorar.
México forma parte activa del GAFILAT y, en la Cuarta Ronda, presenta un perfil predominantemente de:
¿Qué significa esto?
Además, el propio análisis DOFA del documento identifica riesgos estructurales que impactan directamente a México:
México no parte de debilidad normativa; parte de un desafío estructural complejo.
En la Quinta Ronda, la exigencia será demostrar:
En otras palabras, México no será evaluado por tener reglas, sino por generar resultados.
Recomendaciones con brecha para México

El Plan propone siete objetivos estratégicos, entre ellos:
Pero el cambio más relevante es metodológico:
La planificación ahora incorpora seguimiento digital, indicadores de desempeño y revisión continua.
El mensaje implícito es elegante pero firme:
La evaluación ya no será reactiva; será preventiva y basada en evidencia.
El documento enfatiza riesgos asociados a:
Para México —y para cualquier jurisdicción de la región— esto implica que:
El enfoque basado en riesgo debe ser operativo, documentado y demostrable.
El “cumplimiento mínimo” es cada vez más frágil frente a estándares internacionales.
Puede consultar el documento íntegro del Plan Estratégico GAFILAT 2026–2030 en la siguiente liga:
https://biblioteca.gafilat.org/?p=8513
1. Pasar del cumplimiento formal al cumplimiento probatorio. No basta con tener manuales; hay que demostrar impacto y resultados.
2. Elevar la calidad de la evaluación de riesgos. Las ENR y los análisis sectoriales deben traducirse en decisiones supervisoras concretas.
3. Fortalecer la trazabilidad del ROS. El reporte debe convertirse en inteligencia procesable, no en estadística acumulativa.
4. Profesionalizar al equipo técnico. La rotación y la falta de especialización afectan la memoria institucional y la consistencia técnica.
5. Prepararse para la Quinta Ronda desde ahora. La evaluación no empieza cuando llega el cuestionario; empieza con la capacidad operativa diaria.
El Plan Estratégico GAFILAT 2026–2030 marca una transición clara:
De la arquitectura normativa a la efectividad demostrable.
Para México, esto no implica reconstruir el sistema; implica consolidarlo, profesionalizarlo y hacerlo medible.
Y como buen abogado de cumplimiento lo diría sin rodeos:
La próxima evaluación no premiará intenciones; premiará la adecuada gestión del riesgo y resultados verificables.