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Estándares Mínimos BEPS – Estado Actual y Perspectivas 2025-2026
En 2013, el G20 y la OCDE lanzaron el Proyecto contra la Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios (BEPS, por sus siglas en inglés) con el objetivo de combatir prácticas fiscales agresivas que erosionaban la recaudación y distorsionaban la competencia. De las 15 Acciones BEPS, cuatro fueron clasificadas como estándares mínimos, es decir, compromisos de cumplimiento obligatorio para todos los países miembros del Marco Inclusivo, dada su relevancia para la integridad del sistema fiscal internacional y la necesidad de aplicación coordinada a nivel global.
Estos estándares son:
Tras una década de implementación, el Inclusive Framework —integrado actualmente por más de 145 jurisdicciones— ha alcanzado un grado de madurez elevado en estos estándares, respaldado por mecanismos de revisión entre pares (peer reviews) que han permitido identificar buenas prácticas y áreas de mejora.
En julio de 2025, la OCDE publicó el informe “Recognising progress and reducing burdens in the BEPS minimum standards”, que reconoce estos avances y plantea una transición hacia una fase de optimización operativa, centrada en tres ejes estratégicos:
1. Reducción de cargas administrativas, mediante la ampliación de los periodos de revisión (por ejemplo, de anual a trienal o quinquenal según la Acción) y la focalización de evaluaciones en regímenes o situaciones de alto riesgo.
2. Optimización de recursos, tanto en las administraciones tributarias nacionales como en la Secretaría del Inclusive Framework, concentrando esfuerzos en áreas de mayor impacto fiscal.
3. Fortalecimiento de capacidades, con especial atención a países en desarrollo, para asegurar que cuenten con las herramientas técnicas y tecnológicas necesarias para aplicar de forma efectiva los estándares, particularmente en materia de documentación de precios de transferencia y aprovechamiento del CbCR.
Como parte de esta agenda, se prevé la emisión de un informe integral de balance (stocktake) en el último trimestre de 2025, que evaluará el progreso alcanzado y servirá de base para definir las prioridades del BEPS en el periodo 2025-2026, garantizando un enfoque más equilibrado entre transparencia, prevención del abuso y eficiencia en la administración tributaria.