Saludos a todos,
Durante años, la elaboración de reportes de sostenibilidad fue una práctica voluntaria para las organizaciones. Hoy, las nuevas exigencias regulatorias y la demanda de información transparente y verificable, hacen que el desafío ya no consista únicamente en reportar, sino también en garantizar la credibilidad de la información divulgada.
De acuerdo con las disposiciones de la CNBV aplicables a las emisoras, el calendario para la presentación de reportes ASG ya está definido:
Esto significa que ya han transcurrido casi 10 meses de 2026, y la información de sostenibilidad generada en todo ese periodo requerirá, al menos, aseguramiento limitado. Es decir, buena parte del ejercicio que será examinado por un profesional independiente ya ocurrió, y los datos, controles y evidencia correspondientes ya se están generando, con o sin preparación previa.
La evolución de esta práctica se refleja en los resultados del estudio ¨State of Play¨, publicado por la Federación Internacional de Contadores (IFAC) que señala la proporción de compañías que obtuvieron aseguramiento sobre su información de sostenibilidad aumentó del 51% en 2019 al 75% en 2024, lo que refuerza la importancia de contar con un aseguramiento que respalde la credibilidad de la información presentada.
Antes de avanzar hacia un proceso de aseguramiento, es fundamental distinguir entre los marcos que orientan la elaboración de un reporte de sostenibilidad y aquellos estándares que regulan su aseguramiento. Un error frecuente es asumir que reportar bajo GRI, SASB o Normas de Información de Sostenibilidad (NIS) equivale a contar con un reporte asegurado. Sin embargo, son marcos de reporte, no estándares de aseguramiento. El aseguramiento se realiza bajo estándares como ISSA 5000 ó ISAE 3000 y puede ser un aseguramiento limitado, razonable o combinado.
El salto entre niveles es considerable: el aseguramiento limitado se basa principalmente en indagación y procedimientos analíticos, mientras que el aseguramiento razonable equivale a una auditoría, con pruebas de control y procedimientos sustantivos detallados.
Aunque los plazos regulatorios puedan ajustarse, anticipar la preparación permitirá a las organizaciones identificar brechas, fortalecer sus controles y reducir las dificultades de una transición hacia un nivel de aseguramiento razonable.
¿Por dónde empezar?
La mayor crisis de reputación no proviene de recibir una salvedad en los primeros ciclos de aseguramiento, sino de publicar un reporte sin aseguramiento que después resulte materialmente incorrecto.