El crecimiento comercial es una buena noticia, pero proteger los márgenes, administrar el capital de trabajo y generar efectivo es fundamental para construir empresas sostenibles.
Una industria que crece, pero enfrenta desafíos
El entorno industrial sigue siendo desafiante. A nivel nacional, los resultados del DANE para julio de 2026 mostraron una disminución interanual del 2,3 % en la producción real manufacturera y del 1,8 % en las ventas reales. A ello se suman factores que preocupan a los empresarios según perspectivas 2026 de la ANDI, entre los principales problemas reportados por la industria se encuentran la falta de demanda (31,7 %), la tasa de cambio (21,7 %), el costo y suministro de materias primas (21,2 %) y los costos e infraestructura logística (18,3 %).
Estas condiciones plantean una pregunta fundamental: ¿el crecimiento de nuestras empresas se está convirtiendo realmente en mayor rentabilidad y generación de caja?
Porque una compañía puede aumentar sus ventas y, al mismo tiempo, enfrentar presiones sobre sus márgenes, acumular inventarios o necesitar mayores recursos para financiar su operación; y esto lo analizamos en algunos de nuestros clientes del sector, sumado al crecimiento del costo de mano de obra directa que no fue posible trasladar al precio de venta.
¿Por qué una empresa puede vender más y ganar proporcionalmente menos?
Consideremos el siguiente ejemplo hipotético de una empresa manufacturera, con cifras expresadas en millones de pesos:
Concepto Año anterior Año actual
Ventas netas $20.000 $23.000
Costo de ventas $14.000 $16.800
Utilidad bruta $6.000 $6.200
Margen bruto 30,0 % 27,0 %
A primera vista, los resultados podrían parecer favorables: las ventas crecieron un 15 % y la utilidad bruta aumentó $200 millones.
Sin embargo, el costo de ventas creció un 20 %, cinco puntos porcentuales por encima del crecimiento de los ingresos. Como consecuencia, el margen bruto se redujo tres puntos porcentuales.
Esto significa que, por cada $100 vendidos, la compañía pasó de generar $30 a aproximadamente $27 de utilidad bruta.
En una empresa manufacturera, las causas pueden incluir aumentos en los precios de materias primas, variaciones cambiarias, mayores costos logísticos, menor aprovechamiento de la capacidad instalada, ineficiencias productivas o cambios en la composición de los productos vendidos.
El desafío no consiste solamente en identificar cuánto aumentaron las ventas, sino en comprender por qué los costos están creciendo más rápido y qué decisiones deben adoptarse para proteger los márgenes.
Cinco indicadores que considero todo gerente industrial debería revisar
Una revisión comparativa de los estados financieros de los últimos dos años puede revelar señales importantes sobre el desempeño del negocio. Estos cinco indicadores ofrecen un punto de partida práctico:
1. Crecimiento de las ventas frente al costo de ventas
Pregunta clave: ¿Nuestros costos están aumentando más rápido que los ingresos?
Compare la variación porcentual de las ventas netas con la del costo de ventas, utilizando periodos equivalentes. Si los costos crecen más rápido, conviene revisar los precios de compra, la eficiencia productiva, los costos indirectos y la rentabilidad por línea de producto.
Señal de alerta: Aumentos recurrentes del costo de ventas superiores al crecimiento de los ingresos, sin una explicación suficientemente clara.
2. Margen bruto
Pregunta clave: ¿Cuánto queda de cada peso vendido después de cubrir el costo de ventas?
Margen bruto (%) = (Ventas netas − Costo de ventas) / Ventas netas × 100. Una reducción del margen puede estar asociada a mayores costos, cambios en los precios de venta o modificaciones en la mezcla de productos.
Señal de alerta: Disminuciones sostenidas del margen bruto, especialmente cuando la compañía está aumentando sus ventas.
3. Días de inventario
Pregunta clave: ¿Cuánto tiempo permanecen nuestros recursos invertidos en inventarios?
Días de inventario = (Inventario promedio / Costo de ventas anual) × 365. Un incremento podría reflejar menor rotación, acumulación de productos terminados, exceso de materias primas o cambios en los ciclos productivos. Conviene desagregar materias primas, productos en proceso y terminados.
Señal de alerta: Inventarios que aumentan sin una relación clara con las ventas, los planes de producción o las necesidades operativas.
4. Días de cartera
Pregunta clave: ¿Cuánto tiempo tardamos en convertir las ventas a crédito en efectivo?
Días de cartera = (Cartera comercial promedio / Ventas anuales a crédito) × 365. Debe analizarse junto con los plazos comerciales pactados y la antigüedad de los saldos.
Señal de alerta: Aumento de los días de cartera sin cambios justificados en las políticas comerciales o las condiciones del negocio.
5. Flujo de efectivo operativo
Pregunta clave: ¿Las utilidades que reportamos se están convirtiendo en efectivo?
Compare la evolución de la utilidad neta con el efectivo generado por las actividades de operación durante varios periodos. Una empresa puede tener utilidades crecientes y experimentar dificultades de liquidez por mayores saldos de cartera, inventarios o necesidades de capital de trabajo.
Señal de alerta: Deterioro persistente del flujo de efectivo operativo que no se encuentra explicado por el ciclo normal de la operación.
Estos indicadores deben interpretarse de acuerdo con las características de cada empresa, su estacionalidad y su modelo de negocio. Las fórmulas de días corresponden a periodos anuales y utilizan saldos promedio.
Del indicador a la decisión: ¿qué debería hacer la gerencia?
Medir indicadores no genera valor por sí solo. Lo realmente importante es comprender sus variaciones y convertirlas en decisiones.
Si disminuye el margen bruto, la administración puede analizar las desviaciones entre costos presupuestados y reales, revisar su estructura de precios o identificar productos cuya contribución se haya deteriorado.
Si aumentan los días de inventario, conviene revisar las referencias de baja rotación, los niveles de existencias y la programación de producción. O incluso evaluar decisiones en la cantidad de días de stock o la tercerización.
Si las ventas crecen mientras la liquidez disminuye, resulta importante evaluar las condiciones de crédito, los niveles de cartera, los inventarios y las necesidades de financiación.
La información financiera adquiere mayor valor cuando permite identificar los problemas antes de que sus efectos se conviertan en dificultades para la organización.
El control interno también contribuye a proteger la rentabilidad
En algunas organizaciones, el control interno todavía se percibe principalmente como un requisito de cumplimiento. Sin embargo, su importancia va mucho más allá.
En una empresa manufacturera, los controles sobre compras, inventarios, consumos de materias primas, costos de producción, facturación y tesorería contribuyen a proteger los recursos y mejorar la confiabilidad de los resultados.
Por ejemplo, una asignación inadecuada de costos indirectos puede distorsionar el margen de determinados productos. Asimismo, las diferencias no identificadas entre inventarios físicos y registros contables pueden afectar la calidad de la información financiera.
Contar con procesos adecuados de registro, conciliación, revisión y seguimiento ayuda a que la administración disponga de información más confiable y oportuna.
En este contexto, la auditoría financiera y la revisoría fiscal, dentro de sus respectivos alcances, contribuyen a fortalecer la confianza en la información financiera y pueden aportar observaciones relevantes sobre riesgos y controles, sin sustituir las responsabilidades de la administración.
El verdadero desafío de la industria actualmente
El comportamiento de la industria refleja oportunidades de crecimiento, pero también la necesidad de mantener una visión financiera rigurosa frente a un entorno económico cambiante.
Los buenos resultados de un sector o de una región no garantizan que todas las empresas estén mejorando sus márgenes o fortaleciendo su liquidez. Cada organización necesita comprender cómo sus decisiones comerciales, productivas y financieras están impactando sus resultados.
Desde mi experiencia en auditoría financiera, considero que uno de los desafíos más importantes de las compañías industriales es pasar de utilizar los estados financieros principalmente para conocer lo que ocurrió, a aprovecharlos oportunamente para identificar desviaciones, anticipar riesgos y respaldar decisiones a corto y mediano plazo.
En Crowe contribuimos a fortalecer la confianza en la información financiera de las organizaciones mediante nuestros servicios de auditoría, revisoría fiscal y otros servicios especializados, conforme a sus respectivos alcances.
Porque el crecimiento es importante, pero la verdadera fortaleza de una empresa también se refleja en su capacidad para proteger sus márgenes, administrar adecuadamente sus recursos y generar valor de manera sostenible.
¿Cuál considera que es hoy el mayor desafío para proteger la rentabilidad de las empresas industriales?
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Fuentes consultadas
Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia. Informe de Coyuntura Económica, marzo de 2026, p. 5.
DANE. Encuesta Mensual Manufacturera con Enfoque Territorial (EMMET), julio de 2026. https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/industria/encuesta-mensual-manufacturera-con-enfoque-territorial-emmet
ANDI. Balance 2025 y Perspectivas 2026, Encuesta de Opinión Industrial Conjunta.